¿Porqué Cuenta Larga?

¿Porqué cuenta Larga? Los mayas tuvieron dos maneras de llevar el calendario: la cuenta corta (el año o tun) y la cuenta larga, de 144,000 días, el baktun, equivalente a 395 años y medio, aproximadamente.

Las organizaciones deberían tomar en cuenta esta filosofía. Hay decisiones de corto plazo (Cuenta Corta) y de largo plazo (Cuenta Larga). Este blog está orientado a las situaciones de largo plazo y su influencia en las organizaciones

viernes, 19 de junio de 2026

¿Fin de la guerra en Irán?

Se anuncia el acuerdo que pretende poner fin a la guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán. Una guerra que, se suponía, duraría unas cuantas semanas y que ha durado bastante más. Hemos regresado casi al punto de partida después de un conflicto costoso en vidas y recursos. En principio, puede decirse que es un buen resultado para Irán; no tanto para Israel o para Estados Unidos. Y para el mundo es un resultado positivo, aunque deja algunas dudas. ¿Puede hacerse algo para evitar enfrentamientos como éste o impedir que se reactiven? En México decimos que “es mejor un mal acuerdo que un buen pleito”, y este es el caso. Sí, Estados Unidos logra que Irán entregue el uranio enriquecido que ha desarrollado, aunque no está claro a quién lo hará. No parece que sea a Estados Unidos. Es posible que se entregue a la Organización Internacional de Energía Nuclear o a algún otro organismo internacional. Irán obtiene un financiamiento de 300 mil millones de dólares para reparaciones, que no es poca cosa. Además, se le devolverán 100 mil millones de dólares que permanecían embargados por los bancos internacionales. Este acuerdo elimina las restricciones más severas sobre su economía: la prohibición de comprar petróleo iraní, así como las limitaciones impuestas a bancos y compañías de seguros para prestar servicios a ese país. La guerra produjo ajustes parciales, pero no resolvió los problemas estratégicos fundamentales que la originaron en esa región. Queda establecido que la vigilancia del cumplimiento del acuerdo se asigna a las Naciones Unidas. En particular, al Consejo de Seguridad, al que se pide emitir una decisión vinculante para todos los participantes. También participará, probablemente, el Organismo Internacional de Energía Atómica, responsable a nivel mundial de supervisar la industria nuclear. Ante la ineficacia de la ONU en la solución de conflictos mundiales, es de dudarse la funcionalidad de esta decisión. Irán tiene treinta días para reabrir el Estrecho de Ormuz, limpiarlo de minas y comprometerse a no desarrollar nunca armas nucleares. En ese mismo plazo, Estados Unidos deberá retirar sus fuerzas militares de la región cercana a Irán. Se incluye además el compromiso de no atacar a los aliados de ambas partes. Sin embargo, Irán no se compromete a dejar de apoyar a grupos fuertemente antisraelíes, particularmente Hezbolá y los Hutíes. Habiendo dicho esto, surge una pregunta importante: ¿era necesaria tanta destrucción, además del daño causado a la economía mundial y, sobre todo, a las vidas humanas? Estamos volviendo prácticamente a la situación original, con la excepción de que se logró eliminar a cincuenta de los más importantes dirigentes iraníes. ¿Cómo se puede evitar que se repitan situaciones tan desafortunadas como la que acabamos de vivir? Es un hecho que los organismos internacionales, y en particular las Naciones Unidas, no desempeñaron un papel relevante en este conflicto. No lograron hacer valer su autoridad moral para cumplir aquello para lo cual fueron creados: prevenir y evitar, de la mejor manera posible, los enfrentamientos entre naciones. Necesitamos, como humanidad, crear nuevos organismos y otros métodos de pacificación y negociación para evitar guerras en las que todos, participemos o no, terminamos perdiendo.

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