¿Porqué Cuenta Larga?

¿Porqué cuenta Larga? Los mayas tuvieron dos maneras de llevar el calendario: la cuenta corta (el año o tun) y la cuenta larga, de 144,000 días, el baktun, equivalente a 395 años y medio, aproximadamente.

Las organizaciones deberían tomar en cuenta esta filosofía. Hay decisiones de corto plazo (Cuenta Corta) y de largo plazo (Cuenta Larga). Este blog está orientado a las situaciones de largo plazo y su influencia en las organizaciones
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lunes, 27 de enero de 2025

Retos 2025

Iniciando el año 2025, estamos en la época cuando muchos hacen pronósticos. ¿Qué nos traerá este nuevo año? No pretendo hacer profecías, que son famosas porque casi siempre fallan. Pero por lo menos hay que tener alguna idea de cuáles son los principales retos que enfrenta nuestro país. Tanto en el año 2025, pero también para los años siguientes. Puede haber diferentes tipos: retos para la Sociedad, retos para el Gobierno actual, retos para la oposición y algunos más. Hablando de la Sociedad, tal vez el reto más importante es lograr alcanzar la paz. Es necesario que se termine con la siembra sistemática de odio que nos ha caracterizado en los últimos años. Para ello también cuenta la influencia de los Estados Unidos. Si se cumplen algunas de las promesas de campaña del presidente Trump, probablemente presenciemos la guerra sintética, una guerra donde no se ataca a los ejércitos, sino que se cometen asesinatos individuales de personas que se les considera nocivas para lograr alcanzar el triunfo para quienes están combatiendo. Posiblemente, esto es lo que intentará el Señor Trump: intervenciones quirúrgicas, para eliminar a algunos a los que considera los principales enemigos de su país. Otro reto: ¿qué ocurrirá con nuestra economía? ¿Habrá una recuperación mundial? ¿Continuará la situación de endeudamiento importante de los principales países desarrollados? ¿Inflación o deflación? Tal parece que los bancos centrales están jugando un poco al aprendiz de brujo, bajando las tasas de interés. ¿Se dará reversa al impulso de la globalización? Obviamente, la situación internacional nos afectará como país. Para este Gobierno, el reto fundamental es contener el gasto, cumplir con la oferta de reducir el déficit público, y lograr un balance entre el gasto y los ingresos, algo difícil de lograr. La mejor muestra de que esto está siendo un problema, es el modo como han tratado de quedarse con los fondos de los trabajadores en el INFONAVIT. Algo que ha sido cuestionado muy fuertemente, sobre todo por los sindicatos que consideran que ese es un dinero que no es del Gobierno y no tiene derecho a utilizarlo. Claramente, se está buscando de qué manera se puede balancear el gasto que se ha programado cuando los ingresos no se prevén amplios. No se habla de reforma fiscal. Más aún, se ha dicho que no existirá un aumento de impuestos, pero resulta difícil creer que se pueda cumplir con esa promesa. Por otro lado, ¿qué se espera de la inversión? Se han hecho promesas muy alegres, que muchas veces no consisten realmente en la inversión de lo que algunos llaman dinero fresco, sino la reinversión de las utilidades que ya obtuvieron y que están en el país. Mismas que ya están utilizadas en muchas formas, como capital de trabajo, equipamiento, reparación, ampliaciones mayores, y otras cosas de ese estilo. Este es un problema fundamental. Habrá que esperar y ver si la empresa privada cumple con lo ofrecido, o si esperan a ver qué condiciones nos impone nuestro mayor socio comercial. Un reto importante, el llamado Near Shore, la relocalización de las capacidades productivas. Se ha mencionado como la gran promesa de los próximos años para México, porque tenemos una posición envidiable de cercanía al mayor mercado del mundo, con un acceso amplísimo y costos de logística muy bajos. Un obstáculo relevante es la intención de los nuevos gobernantes de los Estados Unidos, de evitar lo más posible las importaciones. En el vocabulario del señor Trump no existe el Near Shore, sino el No Shore. Es decir, importar lo menos posible. Tristemente, no hemos hecho suficiente en inversión de infraestructura, de carreteras, de vías férreas, para aprovechar esta situación. El área para desarrollar es la logística. Y esto no ha ocurrido. Las inversiones del sexenio pasado han tenido más que ver con turismo, y Pemex. Una inversión menor, para llevar a cabo el famoso ferrocarril transoceánico, el cual, por cierto, es un proyecto que procede del siglo XIX, en el fallido tratado Mac Lane-Ocampo, que no se llevó a cabo, aunque ya preveía la necesidad de crear ese ferrocarril. Y en casi 200 años estamos todavía estancados en esa misma idea. Lo cual podría ciertamente ayudar, reduciendo los costos de pasar por el canal de Panamá. El punto central para que se desarrolle verdaderamente la inversión en general y en particular el aprovechamiento del Near Shore, es la seguridad de tener un verdadero Estado de derecho, sobre todo en los aspectos de derecho mercantil, para que no sea un verdadero calvario tener que cobrar deudas insolutas. Por supuesto, eso tiene que ver también con tener un sistema judicial creíble que, verdaderamente, pueda garantizar que sea un contrapeso al ejecutivo. Seguramente hay otros retos importantes, tal vez de mucho más largo plazo. ¿Cómo mejoramos la educación privada y pública? Que ambas necesitan ser renovadas. ¿Cómo mejoramos la generación de tecnología propia? Que es una de las ofertas cruciales del nuevo régimen, y que requiere de una buena cantidad de inversión en recursos humanos. En lo cual tuvimos un atraso importante en el sexenio pasado. Un gran reto de nuestra presidenta, es mantener la unidad de la 4T. En su primer trimestre de gobierno, ya empiezan a ocurrir las acusaciones y descalificaciones entre los políticos que compitieron con la doctora Sheinbaum por el nombramiento como candidata presidencial. Mientras que otro precandidato, procedente de un partido aliado, ya está anunciando la formación de un movimiento para ser presidente el próximo sexenio. Hay un reto mayúsculo: el de lograr la confianza de ese 46 % del electorado que no votó por el Gobierno actual. Y también lograr, por el lado de la oposición, reconstruir partidos, movimientos o sociedades intermedias viables, y que verdaderamente empiecen a influir sobre la Sociedad. Año de retos y, como ocurre con frecuencia, un año que puede traer oportunidades, si no nos dejamos paralizar por estos temores. Antonio Maza Pereda

lunes, 11 de noviembre de 2024

Triunfa Trump

 

Triunfa Donald Trump en su campaña para volver a ser presidente de los Estados Unidos. Logra el resultado de lujo que él quería tener. Ahora es, no solo presidente de los EE. UU. sino que tiene, además, mayoría en ambas cámaras del Congreso, sin contar con que ya en su gestión anterior había nombrado a varios jueces de la Suprema Corte. Con lo cual, él se encuentra en una situación donde no tiene prácticamente contrapesos que le puedan impedir cumplir todas sus promesas de campaña. 

 A nivel mundial, algunas consecuencias que se pueden esperar son: un freno importante a los esfuerzos para reducir el calentamiento global. Por otro lado, el remedio a los daños que se le están haciendo a la ecología, no va a ocurrir de manera rápida, de manera que vale la pena empezar lo antes posible a reducir esos impactos. Contrariamente a lo que propone Trump. 

 Habrá efectos importantes para las alianzas de los Estados Unidos, sobre todo con la Organización de Tratado del Atlántico Norte, (OTAN), a la cual propone el señor Trump dejar con muy pocos fondos para su operación. Lo cual debilitará o impedirá el apoyo a Ucrania, que ya estaba teniendo resultados importantes en su defensa frente a Rusia. Pero no solo es el caso de Ucrania: están en riesgo la situación de Taiwán, que ha sufrido algunos intentos de amendrentarlos por parte de China, la situación de Corea del Sur y, por supuesto, los aspectos que tienen que ver con el apoyo a Israel. 

 Esto, por otro lado, también tiene consecuencias para la industria del armamento, que realmente ha sido la beneficiaria de muchos de esos apoyos de los Estados Unidos a sus aliados estratégicos, tanto en el tema nuclear como en el tema del armamento tradicional.  

A nivel de los Estados Unidos, se reducirán los frenos que se ha dado al armamentismo de la población civil. Se dice que en Estados Unidos hay mayor número de armas en manos de civiles, que de habitantes. Y buena parte de esas armas terminan en manos de los traficantes de drogas en México y de otros países. Lo cual hace más difícil el control de dichas mafias que ha propuesto el presidente Trump y que le está exigiendo al Gobierno de México. 

A otros niveles, se propone un proteccionismo interno, y la expulsión de inmigrantes, lo cual tiene resultados difíciles de medir. Entre estas consecuencias, su propuesta causará un problema de crecimiento económico. Ciertamente, es creíble que, al tener menor importación, la industria local va a crecer. Pero también es un hecho que los acuerdos y las inversiones requeridos, no ocurren de manera inmediata. De modo que sí habría dificultades por ese freno a la economía.  

Si se cumple con la expulsión que se ha prometido de muchos millones de inmigrantes ilegales, habrá, en consecuencia, un aumento importante en el costo de los alimentos. Porque una buena parte de esos inmigrantes se dedican a labores del campo, que ahora no son absorbidos por la población local y a los que habría que pagar salarios sustancialmente mayores que a los inmigrantes ilegales.  

En cuanto a México, claramente tenemos dificultades con varios de los ofrecimientos que hace el señor Trump. La expulsión de un número importante de mexicanos traerá consecuencias inmediatas con las remesas, que es una de las fuentes de ingreso más importantes que tiene en este momento el país. Porque, generalmente, los que hacen estas remesas son, precisamente, los inmigrantes ilegales que le están mandando fondos a sus familias que están viviendo todavía en México. Aquellos que ya tienen una situación legal, tienen la posibilidad de tener con ellos a su familia y por lo tanto no tienen necesidad de enviar remesas. 

Por otro lado, tenemos que temer y esperar una reducción fuerte en las exportaciones mexicanas, porque Trump ha ofrecido reducirlas. Se exigirán medidas al gobierno mexicano muy difíciles de cumplir. Por ejemplo, reducir la exportación de drogas a cambio de no recibir castigos en la reducción de ingresos por exportaciones. Igualmente, es difícil tener rápidamente una reducción de la inmigración ilegal. Si los EE.UU., con su potencial económico, no ha logrado evitar esa inmigración, no es creíble que México, con una capacidad económica mucho menor, pueda lograrlo. 

Además, lo que propone el señor Trump es la muerte del famoso concepto de Next Shore. En los noventa se crea el concepto de Off Shore, que quería decir una maquila en países lejanos los Estados Unidos. Después, recientemente, se creó el concepto de Next Shore: seguir maquilando partes importantes de la producción de Estados Unidos, pero en países cercanos, para reducir costos de supervisión y de logística. La propuesta de Trump podría llamarse el No Shore, o sea, no tener producción basada en maquila fuera los EE. UU. Esta, que es una de las grandes esperanzas que tiene México, casi seguramente no ocurrirá.  

La idea de Trump es que México puede evitar fácilmente la emigración. Pero, si se expulsan a gran una cantidad de inmigrantes mexicanos, y se colocan castigos a las exportaciones de los productos mexicanos, van a bajar los ingresos del país, habrá mayor pobreza y, por lo tanto, habrá mayor incentivo para emigrar. Las medidas propuestas por la administración Trump, tendrían un efecto contraproducente. Y por supuesto, para poder evitar realmente la emigración, sólo podría hacerse en un plazo corto mediante olvidar el respeto a los derechos humanos de quienes quieren emigrar. 

Las consecuencias de largo plazo son muy difíciles de evaluar. Ya tenemos dificultades para sostener un sistema democrático. Un problema que, además, no es solamente mexicano: está ocurriendo en muchos otros países. A largo plazo, la solución para el mundo entero, es un cambio en la política. El sistema de partidos, que es la base del modelo de democracia que hemos intentado en muchos países, está prácticamente agotado. El problema fundamental hoy en día es: ¿cómo lograrán los países que están intentando tener una democracia plena, tener los ingresos suficientes para poder sostener su situación frente a estas condiciones durísimas que está proponiendo el nuevo gobierno de los Estados Unidos de América? 

Antonio Maza Pereda