Un espacio para reflexionar sobre las consecuencias de largo plazo de las decisiones de las administraciones públicas, privadas y sociales. Su enfoque es mayormente estratégico, y su método es el de las proyecciones de tipo cualitativo, con los criterios de la creación de escenarios. Su ambición es la de ir más allá de la exposición y ser un espacio libre de discusión de los interesados en este tema.
¿Porqué Cuenta Larga?
¿Porqué cuenta Larga? Los mayas tuvieron dos maneras de llevar el calendario: la cuenta corta (el año o tun) y la cuenta larga, de 144,000 días, el baktun, equivalente a 395 años y medio, aproximadamente.
Las organizaciones deberían tomar en cuenta esta filosofía. Hay decisiones de corto plazo (Cuenta Corta) y de largo plazo (Cuenta Larga). Este blog está orientado a las situaciones de largo plazo y su influencia en las organizaciones
Mostrando entradas con la etiqueta Guerras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerras. Mostrar todas las entradas
viernes, 10 de abril de 2026
Cambio de era
Se discute si estamos en una época de cambios o en un cambio de época. Aparentemente, es un juego de palabras, pero tiene importancia. El ejemplo más claro de un cambio de era ha sido la decadencia del Imperio Romano. Partiendo de una época en que, en una parte importante de Europa y Asia, era la civilización dominante, relativamente homogénea, manteniendo unas fronteras bien guardadas, que mantenían afuera a pueblos con otras civilizaciones. Un gobierno central, un ejército nacional, una cultura relativamente homogénea, legislación que se cumplía básicamente en la mayoría de esos países. Una lengua común, que se utilizaba por lo menos en Europa central y occidental, así como en el Medio Oriente, en cuestiones de tipo oficial. Una comunidad de valores e ideas relativamente homogénea. Así fue por siglos.
Viene su decadencia, se rompe ese orden, se destruye el gobierno central, sigue una época de varios siglos de decadencia cada vez más profunda. Se crean estados feudales. Cada uno, con su propia moneda y ejército. Hay decadencia en las costumbres y la cultura. Tarda un tiempo generar algo que pueda sustituir aquella época relativamente homogénea. Se dan ciertas islas de cultura; llega una situación completamente diferente: la llamada Cristiandad Europea, que ya no tiene un gobierno común. Por un tiempo, mantienen los gobiernos feudales y, poco a poco, empiezan a generar naciones que van agrupando varios feudos. Con monedas, ejércitos y Estados nacionales. Un cambio lento y muy profundo.
¿Estamos, verdaderamente, ante un cambio de época? Un ejemplo interesante de cómo está ocurriendo este cambio ha sido el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. Una guerra que se iba a terminar, según se decía, en cuestiones de días o de semanas. Y se ha atorado de una manera importante. Se han tenido respuestas que no eran las esperadas, a pesar de que hay una diferencia aplastante de capacidades de un lado y del otro. Estados Unidos, considerado el país más poderoso en lo militar, aliado con Israel, con el lugar 15, contra Irán, considerado el ejército en lugar 16. La Organización de las Naciones Unidas está demostrando tener una gran incapacidad para ser mediador. Increíblemente, Pakistán, con el sitio 161 en las economías globales (medido como PIB per cápita), está siendo el mediador entre las partes. Irán, supuestamente, según los Estados Unidos ya derrotado, está poniendo condiciones como si hubiera sido el ganador. Por ejemplo, obligar a Estados Unidos y a las naciones europeas a dar una cuota de 2 millones de dólares por cada buque que cruza por el estrecho de Ormuz.
¿Es un verdadero cambio de era? Probablemente, lo central es el concepto de trascendencia del ser humano. Si estamos convencidos de que aquí se acaba todo, que no hay nada más que lo material, hay que tomar lo que se pueda, porque después no habrá segundas oportunidades. El concepto de principios, la estructura jerárquica de los valores, dejará de ser relevante. En esas condiciones es difícil lograr acuerdos. Esto, que puede sonar a una cuestión de tipo religioso, es un tema fundamentalmente antropológico. Si dejamos de concebir al ser humano como un ente trascendente, es difícil lograr acuerdos entre contendientes. ¿Hacia dónde irá nuestra civilización? No hay manera fácil de saberlo. ¿Se mantendrá o no ese concepto de la trascendencia? Habrá que ir observando los cambios. Analizar permanentemente diferentes situaciones para poder llegar a algún tipo de conclusión, al menos provisional, para esa pregunta.
viernes, 13 de marzo de 2026
El olvido
En este primer trimestre del 2026, el mundo está en situaciones complicadas. Hay guerras y rumores de guerras. No sabemos con qué criterio nos llega la información, de qué manera lo deciden las agencias de comunicación y los medios. ¿Quién decide a cuál de las situaciones se le da más atención y se difunde con mayor precisión?
Un ejemplo: hace poco más de dos semanas, Estados Unidos, en alianza con Israel, inicia una guerra a gran escala contra Irán, en la cual muere el grupo directivo del país, y promete que, en muy pocas semanas, terminará. ¿Quién decide que esa debe ser la noticia predominante? Es un caso grave, tiene un impacto muy fuerte, pero también es cierto que no es la única guerra.
Tenemos otras, muy específicamente la guerra entre Ucrania y Rusia, que ya se acerca a cuatro años y no se resuelve de una manera precisa: ni a través de negociación, ni con un triunfo claro. Pero ya se nos olvidó. Por otro lado, ahora tenemos una guerra entre Pakistán y Afganistán. El pasado día 12 hubo bombardeos de Pakistán en Afganistán. Y los medios, como si nada. Y no es cosa menor: Pakistán tiene 200 ojivas nucleares y no ha firmado los tratados de limitación de armas nucleares, alegando que las necesita por la presión de la India, que también las tiene. Hay otras áreas donde hay guerra, en varios países de África, y también hay conflictos, entre Taiwán y China continental. Por otro lado, están también las diferencias entre Corea del Norte y Corea del Sur. Y ya se nos han olvidado. Hay varios puntos importantes que tendrían que estarse revisando y, sin embargo, no tenemos otra visión que la de una guerra en particular, como si fuera la que importa y la que nos describen, prácticamente, minuto a minuto.
Las agencias informativas están jugando al sensacionalismo. A lo que llame más la atención, a lo que permita aumentar el rating. Como es el caso de Ucrania, del que ya casi no se habla. Otras noticias desvían nuestra atención y hacen que los gobiernos no tengan la necesidad de atender otros asuntos. Estamos dando el primer lugar a lo nuevo ante lo importante. Otros problemas se olvidan.
Por otro lado, es claro que la Organización de las Naciones Unidas ya no está cumpliendo el papel para el cual fue fundada. Han sido verdaderamente inoperantes. ¿Alguno de ustedes recuerda alguna cosa relevante que haya dicho Naciones Unidas respecto al enfrentamiento actual? Puede ser que la culpa no sea de ellos, sino que sea de las agencias informativas, pero de cualquier modo no se ha escuchado de manera importante la voz de Naciones Unidas en este asunto. Y aun si lo hubiera hecho, seguiría habiendo la situación de siempre: nadie le haría caso.
Naciones Unidas no tiene manera de hacer cumplir lineamientos de la comunidad internacional de naciones. La pregunta de fondo sería: ¿verdaderamente necesitamos tener a una Organización de las Naciones Unidas inoperante, que no puede hacer valer el concepto de multilateralismo, que es el modo de encontrar soluciones a temas complejos, como pueda ser una guerra, como puedan ser innovaciones de tipo tecnológico o el problema de la contaminación? Claramente, se necesita crear una opinión pública fuerte que empuje a la ONU. Hay que lograr la refundación de la Organización de las Naciones Unidas para que verdaderamente cumpla con sus funciones. ¿Alcanzaremos a verlo?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)