¿Porqué Cuenta Larga?

¿Porqué cuenta Larga? Los mayas tuvieron dos maneras de llevar el calendario: la cuenta corta (el año o tun) y la cuenta larga, de 144,000 días, el baktun, equivalente a 395 años y medio, aproximadamente.

Las organizaciones deberían tomar en cuenta esta filosofía. Hay decisiones de corto plazo (Cuenta Corta) y de largo plazo (Cuenta Larga). Este blog está orientado a las situaciones de largo plazo y su influencia en las organizaciones

jueves, 1 de septiembre de 2011

Tecnología y empleo


Conversando recientemente con un consultor mexicano, residente en Estados Unidos y que atiende a empresas muy grandes, me comentó que en muchas partes de ese país las empresas ya se están recuperando o ya se recuperaron de la crisis. Sin embargo, esas empresas no están contratando nuevo personal. Su interpretación, con la que estoy de acuerdo, es que las empresas han invertido en tecnología, no sólo de equipo sino también en los aspectos de métodos y procedimientos, con lo cual ya no requieren de más personal para continuar su crecimiento. Puesto en términos muy técnicos, la producción de una empresa ya no está correlacionada en forma directa con la cantidad de personal que emplea. La tecnología ha roto esa correlación.

¿Es esto algo inevitable? ¿Estamos condenados a tener un desempleo permanente, como el que se ve en Europa, al tener a nuestras empresas cada vez más "tecnologizadas"? Es un tema importante por el modo como influye con la política económica de los países. Hay un dilema en el cual aparentemente siempre perdemos. Si no computarizamos y automatizamos a las empresas, éstas se vuelven poco productivas y se salen del mercado. Si las empresas se automatizan y computarizan, las empresas se salvan pero la economía y el ingreso de las familias, sufren.

No es un dilema nuevo. Cuando en el siglo XIX ocurrió la Revolución Industrial, en efecto fue el desempleo de una gran cantidad de personal y una baja considerable en los salarios de los obreros no especializados, provocando la pobreza de una gran cantidad de personas. Una reliquia de esa época, son los conceptos de Marx y sus seguidores. La solución no fue fácil, ni rápida. Pasó mucho tiempo para que los países que iniciaron la revolución industrial pudieran regresar a un equilibrio entre el capital y el trabajo. Pero la esencia fue la misma: al mecanizar la producción, el resultado inmediato es el desempleo de una gran cantidad de personal.

No hay una solución rápida, de corto plazo, para este tema. Inevitablemente, las empresas, sus procesos y métodos se volverán cada vez más eficientes y automatizados. Lo cual, dicho crudamente, generará mayor desempleo. ¿Hay alguna salida? Por supuesto que la hay, pero es una salida de largo plazo. Sólo un crecimiento importante de la economía mundial puede generar suficientes empleos para sustituir los empleos eliminados por el aumento de la productividad de las empresas. Estamos hablando de que todos los países, pero principalmente los de menor nivel de desarrollo, logren crecer de una manera notable. Sí, cuando India y China lleguen a tener un ingreso per cápita similar al de los países europeos, cuando los países africanos lleguen a tener un nivel económico similar al de los países latinoamericanos, cuando los países latinoamericanos lleguen  a tener un ingreso per cápita similar al de los países pobres de Europa, habrá suficientes puestos de trabajo. A tal grado que, posiblemente, se presente escasez de mano de obra, pero ese es otro tema.

¿Cómo lograrlo? No lo sé: si lo supiera no estaría yo aquí como vil profesor, sino que estaría como uno de los consultores mejor pagados del mundo dando consejos a Naciones Unidas y a los diversos organismos internacionales. Pero tengo una opinión. La salida de largo plazo para esta crisis que parece que no quiere terminar, necesita de varias medidas que pueden ser, en el corto plazo, dolorosas. Una de ellas, es que los países desarrollados se decidan a pagar precios justos por las materias primas de los países pobres. Mientras los precios de los productos agrícolas de los países desarrollados reflejen los subsidios que sus gobiernos les dan a sus agricultores, no hay manera de que los países pobres obtengan un ingreso justo por sus materias primas. Se requiere, por otro lado, que los países de ingreso medio, como México, dejen de fincar su productividad internacional en el pago de salarios bajos para sus trabajadores en todos los niveles. Para poder crear una economía mundial con un crecimiento mayor, se requiere que haya un número mucho mayor de posibles consumidores, que vayan más allá de un consumo de subsistencia.

Yo sé que esto es una medicina amarga; en el corto plazo significaría menores ganancias para las empresas, pero el largo plazo significa mercados más grandes, más sólidos, con mayor capacidad de consumir y generar, en un círculo virtuoso, más empleo y mejor pagado, generando mayor demanda para todos los bienes y servicios.

¿Utópico? Puede ser. Pero no se resuelve la situación actual dándole dinero a los bancos para que sobrevivan y a las empresas quebradas o a los países quebrados para que salgan de sus quiebras. Esas "soluciones", son fomentos de agua caliente; se requiere una cirugía mayor. Más aún; se requiere un rediseño a fondo de las bases de la economía mundial e, indudablemente, de las bases económicas de las empresas. Y tiene que hacerse de manera coordinada: sirve de poco que sólo un país o sólo un grupo pequeño de empresas emprendan ese camino. Si sólo unos pocos lo intentan, los resultados a corto plazo serán tan malos que esos pocos no podrán llegar a vivir a largo plazo.

Estoy dispuesto a que me corrija. Pero, por favor, corríjame con argumentos, no con adjetivos o descalificaciones. Mejor aún; corríjame mostrando un camino mejor y, con todo gusto, aceptaré mi error.

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